Lo que parecía una tranquila casa-hogar para niños resulta ser la pesadilla de éstos jóvenes de bachillerato que solamente querían aprobar su asignatura. Ahora deben luchar por sus vidas.
Berit, desde que tenía memoria, vivió sin una familia en un Orfanato como cualquier otro; hasta que una pareja, cerca de ocho años le abrió la puerta a un hogar, a tener una familia.
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