Ficsnovelas
Armando González es el niño bueno del fútbol mexicano. No sale, no toma, reza antes de cada partido y ve anime en sus ratos libres. Es callado, reservado, y tiene un corazón tan grande como su talento en la cancha.
Brian Gutiérrez es todo lo contrario. Rebelde, fiestero, mujeriego, y con una lengua afilada que no se guarda nada. Llega a Chivas procedente de Estados Unidos con la fama de ser un problema andante.
Cuando el destino los junta en el mismo equipo, nadie apostaba un peso por ellos. Son polos opuestos. Agua y aceite.
Pero el fútbol no entiende de diferencias.
Entre entrenamientos, partidos, y convivencias, algo comienza a germinar. Una mirada que dura un segundo de más. Un café sin azúcar todas las mañanas. Un abrazo que no se suelta cuando el árbitro marca el final del partido.
Lo que empieza como una amistad incómoda se convierte en algo que ninguno de los dos sabe nombrar.
Hasta que una noche, en un antro, las excusas se quedan sin voz.
Y todo cambia.