Dianamarte
Jessy era una mujer tranquila, amante de los libros y del silencio acogedor de su hogar. A sus 25 años, vivía sola junto a su perrita Miley, llamada así por su cantante favorita, en un pequeño apartamento que consiguió tras una fuerte discusión con sus padres. Aunque su trabajo como maestra no le llenaba el alma, le permitía pagar las cuentas y mantener una paz mental que, después de tanto caos, valoraba más que nada.
Fue en medio de esa rutina de esfuerzos y crecimiento personal que conoció a Alejandro: atento, cariñoso, todo un caballero. Un hombre de los que parecen salidos de un cuento. Pero Jessy intuía algo. Por más que él brillara por fuera, había una sombra que no lograba ignorar.
Nadie imaginaba que la imagen perfecta de Alejandro se quebraría por un solo acto. Un desliz. Un instante que lo cambió todo para siempre.