KarlithosDaniel
Hace muchos años, en algún rincón de España, a un hombre le tocó tomar una de las decisiones más difíciles de su vida. Su mujer, que transitaba un embarazo de alto riesgo, yacía exhausta sobre un lecho humedecido. Él médico, casi resignado, lo miró a los ojos y pronunció las palabras tan temidas: "Es su mujer o su hija, decida."
Pero la madre era fuerte y ese bebe, frágil sólo en apariencia, supo demostrar desde el inicio que iba a poder con todo aquello que se le atravesara en su camino. "Es una niña", exclamó el médico, tiempo después; y el padre, sobrepasado por la emoción, dio gracias al cielo por su mujer, su pequeña hija y por la vida.