HYERONIMUSS
Seis empleados asisten a una sesión de terapia de grupo en un ambiente caótico y absurdo. Cada uno expresa su incomodidad de manera exagerada: Ramón se rasca histéricamente, Patricia ríe sin control, Ezequiel huye al baño, Nora se muestra asqueada, Carlos habla con frases motivacionales desconectadas de la realidad, y Sandra duerme o confunde la situación con comida. El psicólogo intenta guiar la dinámica con ejercicios ridículos, como imaginar que son árboles, pero la situación se descontrola por completo. La escena termina con todos huyendo o desbordados, dejando al psicólogo frustrado y resignado ante el caos absoluto.