MariaFrancescaKolbe
"Pero el Creador, si verdaderamente es amado, esto es, si le ama a El mismo y no otra cosa en su lugar que no sea El, no se puede amar mal, porque hasta el mismo amor debe ser amado ordenadamente, amando bien lo que debe amarse para que haya en nosotros la virtud con que se vive bien; por lo cual soy de parecer que la definición compendiosa y verdadera de la virtud es el orden en amar o el amor
ordenado."
- Ciudad de Dios, XV, 22.