J_MauricioFR
La historia cuenta que en época de la conquista española, en el siglo dieciséis, los indígenas Muiscas escondieron muchos tesoros en cuevas, huecos y cerros inclinados alrededor de Bogotá. Y uno de estos tesoros fue escondido en una cueva del Cerro Guadalupe, era un venado de oro de tamaño natural junto con numerosas joyas indígenas creadas por los Muiscas.
Y a finales del siglo diecisiete, llegó a Bogotá un portugués aventurero llamado Diego Barreto, un aficionado a los juegos de azar, quien se enamoró de la bella Bogotana Inés Domínguez, hija del comerciante Pedro Domínguez Lugo, quien era viudo.