miguebuitragor
Hollywood, 2026.
Casi un siglo después de su estreno, la legendaria película Trece Mujeres está a punto de regresar a la gran pantalla con una ambiciosa adaptación que promete convertirse en el acontecimiento cinematográfico del año.
Actrices, representantes, maquillistas, periodistas, publicistas, influencers y detectives se ven arrastradas al fenómeno mediático que rodea la producción. Para algunas, es la oportunidad de alcanzar la fama. Para otras, es el caso que podría cambiar sus vidas. Pero mientras las cámaras ruedan y la expectativa crece, una serie de accidentes, desapariciones y muertes sospechosas comienzan a sacudir el set de grabación.
Lo que parecía una tragedia tras otra pronto revela una verdad mucho más oscura: bajo el brillo de Hollywood se esconden pactos, secretos y rituales enterrados durante décadas. A medida que la investigación avanza, trece mujeres cuyas vidas parecen no tener relación descubrirán que todas forman parte de una misma historia, una que comenzó durante el rodaje original de 1932 y que jamás debió ser desenterrada.
Ahora, mientras el estreno de la nueva Trece Mujeres se aproxima, una pregunta se vuelve imposible de ignorar:
¿Quién -o qué- está reclamando las deudas pendientes de un pasado que Hollywood intentó olvidar?