NocturnalWidow
La TF141 ha sobrevivido explosiones, interrogatorios, operaciones suicidas y amenazas internacionales.
Lo que nadie les advirtió fue convivir bajo el mismo techo.
Entre café robado, discusiones tácticas sobre lavar platos, conciertos ilegales a las cuatro de la mañana y operadores especiales emocionalmente defectuosos, la safehouse empieza a deteriorarse más rápido que la paciencia del Capitán Price.
Operaciones encubiertas, insomnio y personas peligrosamente reprimidas.
Aquí nadie expresa sentimientos de forma saludable.
O cómo la TF141 perdió toda dignidad doméstica.