camikiu
hay rutinas que no se ven, pero pesan. algunas se cosen a la piel tan lentamente que un día, sin notarlo nosotros mismos, y mucho menos las personas a nuestro alrededor, dejamos de reconocernos al espejo, vemos un humano, si .... pero es como si estuviéramos viendo un fantasma una figura que se mueve, que respira, que cumple, pero que ya no siente, solamente fingiendo que está bien, que así es la vida. a veces, el verdadero cansancio no está en el cuerpo, si no en el alma.
en fingir, en encajar, en sostener un papel que nunca fue nuestro solamente porque " así nos toca " porque a veces las obligaciones llevan el apellido de la familia y eso hace más difíciles de soltar. hasta que un día después de 3 años la espera termino, y lo que parecía rutina, se convirtió en decisión la historia empezó ahí, justo cuando dejo de fingir y comenzó a volver a si