livingwithfreya
Cuando el destino marca con su sello maldito, no hay magia en este mundo capaz de cambiarlo.
Esto no era una simple profecía.
Las profecías pueden ser malinterpretadas, rotas, tergiversadas por quienes buscan moldearlas a su voluntad. Pero esto... esto era algo más. Su existencia nunca fue una mera coincidencia, nunca fue una posibilidad entre muchas. No. Desde el primer suspiro, desde la primera gota de sangre derramada en su honor, ella ya estaba marcada. Elegida o más bien condenada.