MayteBenalcazar
Antes de que esta historia empiece de verdad, hay algo que tenés que saber: acá nada va a ser simple.
No es solo una historia de persecuciones, de secretos o de dos personas que se cruzan en el peor momento posible. Es una historia donde el orgullo pesa más de lo que debería, donde los instintos se vuelven un problema, y donde a veces la línea entre querer atrapar a alguien y no poder dejar de buscarlo se vuelve peligrosamente delgada.
Acá vas a encontrar tensión, peleas, heridas que no siempre se ven, silencios que dicen demasiado y vínculos que nacen donde menos deberían. Vas a ver cómo dos mundos completamente distintos chocan una y otra vez, como si estuvieran destinados a destruirse... o a cambiarse para siempre.
Pero lo más peligroso no van a ser las persecuciones, ni los secretos, ni siquiera todo lo que ambos intentan ocultar.
Lo más peligroso va a ser eso que empieza sin permiso.
Eso que ninguno quiere nombrar.
Eso que se mete en medio del caos, del miedo, del orgullo y de las ganas de salir corriendo.
Porque algunas historias no empiezan con algo tierno.
Empiezan con miradas que desafían, con palabras que lastiman, con una tensión imposible de ignorar y con la sensación de que algo está a punto de salirse completamente de control.
Y cuando eso pase, ya no va a haber forma de volver atrás.