Makoo1202
Diez niñas conversan, intentando pasar el rato en una habitación donde la única manera de salir es arrancando la carne del cuerpo y las vísceras de la pelvis.
No sale el sol, y no recuerdan cómo llegaron, como hablar o incluso sus propios nombres.
Cuentan explosiones al dormir y se limpian la boca con miedo a que el plasma se seque o les entre en la boca.
Algunas preguntan cada mañana si por fin llegó su madre, otra se sobresaltan cuando alguien levanta demasiado la voz, y otra aún cree que su padre vendrá por ella.
La última lleva tanto tiempo ahí que ya no recuerda el nombre del lugar del que vino.
No hay puertas, no hay ventanas y solo una salida.
Y ninguna de ellas está dispuesta a atravesarla.
¿Cuánta humanidad puede arrebatarle el mundo a una niña antes de dejar de verla como una niña?