Waldo_Santos
Viven bajo mi mismo techo, no hay pleitos ni recelos entre ellas y a las tres las quiero por igual. Esta es una carta de agradecimiento a las tres únicas mujeres de mi vida: la que me acompaña en la rutina, la que despierta mis deseos más íntimos y la que me da alivio en las noches de insomnio.
Una carta sobre el amor, la complicidad y el arte de sobrellevar la existencia.