Honeyhbear
La obsesión no es amor, sino una tormenta neuroquímica y cognitiva donde el otro deja de ser una persona para convertirse en una droga que regula tu estado de ánimo; es vivir en una rumiación constante, atrapada en un ciclo negativo, reescribiendo escenas imaginarias, mientras tu autoestima sube y baja como un péndulo atado a la mirada ajena. Detrás de esa fijación no hay pasión desbordada, sino una herida de apego que te susurra que sin esa validación no existes, y un miedo profundo a mirar el vacío que hay dentro de ti.
Esta es una recopilación de one-shots de diferentes ships