ReporteCultivo
Las frutas y verduras presentan una gran diversidad de formas. Entre las verduras existen representantes de diferentes divisiones morfológicas como tallos, raíces, hojas, peciolos e inflorescencias. Algunos órganos subterráneos almacenan sustancias de reserva, como sucede con la patata, mientras que otros corresponden a raíces engrosadas como la mandioca o el ñame.
Las estructuras de la flor que producen las semillas reciben la denominación de carpelos y el conjunto de estos forma el gineceo. El ovario se transforma en el pericarpio del fruto y en muchos casos constituye la porción comestible. En otros ejemplos, como la piña tropical, estructuras adicionales como las brácteas también aumentan de tamaño y se vuelven carnosas.
Las frutas y verduras están formadas por tejidos vegetales compuestos por células especializadas. El parénquima constituye la mayor parte de las estructuras blandas comestibles, mientras que la epidermis protege la superficie. Los tejidos vasculares transportan agua y nutrientes por toda la planta, y su organización determina la textura, resistencia y características físicas de los alimentos vegetales.