Detrás de una firma se esconde un secreto, son los ojos de la inocencia los que van a descifrarlo y la mudez de un trauma lo que van a silenciarlo
Tres mujeres unidas de forma epistolar que pronto sabrán que debe hacer cada una.
12 años tenía cuando tenía cuando te vi por primera vez.
Si en ese momento hubiese sabido lo que se me venía encima, posiblemente hubiese mirado hacia otro lado, pero es demasiado tarde.