Nayacarpenter
Victoria Hale no pierde.
Es brillante, elegante y demasiado inteligente como para dejar que alguien la desestabilice.
Menos alguien como él.
Charles Leclerc está acostumbrado a ganar.
En la pista, en la vida... y con las personas.
Pero Victoria no es una de ellas.
Desde el primer momento, lo deja claro:
no lo soporta, no lo admira... y definitivamente no va a caer en su juego.
El problema es que él tampoco sabe rendirse.
Entre discusiones, miradas que dicen más de lo que deberían y un caso que los obliga a estar demasiado cerca, el odio empieza a volverse peligroso.
Porque a veces...
la línea entre odiar a alguien y no poder dejar de pensarlo es más delgada de lo que parece.
Y en este juego, perder no es una opción.
Hasta que lo es.