Rekusebasu
Izuku Midoriya creció en un orfanato sin saber quiénes eran sus padres. Desde pequeño se sintió diferente, no solo por no tener familia, sino por su cabello verdoso, único entre los demás niños de tonos negros o rubios. Esa diferencia lo volvió reservado y algo aislado, aunque con el tiempo aprendió a aceptar la soledad como su compañera constante.
Pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo o leyendo cómics de héroes, soñando con un mundo donde alguien lo eligiera, donde pudiera pertenecer. Admiraba profundamente a los héroes profesionales, especialmente a **All Might**, aferrándose a la idea de que incluso alguien aparentemente insignificante podía convertirse en alguien valioso.
Entre las visitas ocasionales de héroes al orfanato, hubo uno que destacaba por su actitud distante y mirada penetrante: **Shota Aizawa**, también conocido como Eraser Head. A diferencia de otros héroes, él no buscaba llamar la atención ni repartir sonrisas exageradas. Observaba en silencio. Y siempre, de alguna forma, terminaba observando a Izuku.
A veces lo acompañaba una heroína de risa ligera y actitud relajada, **Nemuri Kayama**, quien parecía notar la soledad del niño incluso antes que él mismo.
Con el tiempo, Aizawa comenzó a ver en Izuku algo más que un niño callado: vio resiliencia, inteligencia y una tristeza que ningún menor debería cargar solo. Movido por esa conexión silenciosa, decidió adoptarlo, no por lástima, sino porque entendía demasiado bien lo que significaba crecer en soledad.
Así, Izuku dejó de ser solo un huérfano que admiraba héroes desde lejos, para convertirse en el hijo de uno.