_Nubiaaa_
Cuando Karys se muda a una de las casas viejas que sus abuelos usaban de depósito -esas llenas de cajas, muebles tapados con sábanas y olor a humedad- encuentra algo raro: una caja prolijamente guardada con fotos, historias escritas a mano y partidas de nacimiento de personas que no le suenan de nada.
Preguntarle a su abuela es imposible. Apenas reconoce dónde está y cada vez que Karys menciona algo del pasado, se queda en silencio o cambia de tema. El abuelo directamente se enoja. "De eso no se habla", repite, cortante. Y listo.
Así que Karys empieza a investigar sola. Busca direcciones en Google Maps, compara fechas, anota nombres. Algo no cierra.
Una noche, mientras cocina unos fideos y revisa unas fotos apoyadas sobre la mesa, escucha ruidos en el departamento. Agarra lo primero que tiene a mano -una cuchara de madera- y con el celular listo para marcar al 911, avanza por el pasillo con el corazón en la boca.
El "intruso" resulta ser una mujer que dice ser su tía. Una tía que nunca supo que existía.
La abuela la negó toda la vida.
La mujer no viene a hacer lío. Viene con una propuesta: quiere contar la verdadera historia de la familia antes de morir. Una historia de secretos, nombres cambiados y gente borrada de las fotos. Y necesita a Kiara para escribirla.
Lo que empezó como limpiar una casa vieja se transforma en destapar algo que estuvo escondido durante décadas.