PaolaBenet
Daniel Mendoza alguna vez creyó en el amor.
Creyó tanto, que estuvo dispuesto a sacrificar una amistad, una familia y hasta una parte de sí mismo por una mujer cuyo corazón jamás consiguió pertenecerle. Después del rechazo, de verdades que cambiaron para siempre lo que creía saber sobre su origen y de un pasado que preferiría enterrar, Daniel ha aprendido una forma sencilla de sobrevivir: no volver a necesitar a nadie.
Ahora es dueño de La Alborada, una extensa hacienda rodeada de plantíos de cacao, y ha construido una vida en la que todo parece estar bajo su control. Todo, excepto la enfermedad de Rosario, su madre, la única persona por quien todavía sería capaz de doblegar su orgullo.
Cuando su estado de salud exige cuidados permanentes, Esperanza Ocaña llega a la hacienda para acompañarla.
Daniel solo espera de ella profesionalismo y discreción. Esperanza únicamente pretende cumplir con su trabajo durante seis meses y después regresar a la vida que dejó esperando fuera de aquellas tierras.
Ninguno cuenta con que Rosario comenzará a unirlos.
Mucho menos con que, detrás de la aparente tranquilidad de La Alborada, todavía existen secretos capaces de despertar viejas heridas.
Y mientras Esperanza comienza a descubrir al hombre sensible que Daniel esconde detrás de su dureza, otra mujer llega a la hacienda cargando con una tragedia, una culpa y la convicción de que quizá el destino acaba de ofrecerle una segunda oportunidad.
Daniel juró que nunca volvería a amar.
Pero algunas promesas están destinadas a romperse.
¿Podrá la ternura devolverle la esperanza a un corazón que aprendió a confundir el amor con el dolor, o los fantasmas del pasado terminarán destruyendo aquello que apenas comienza a nacer?
Historia independiente ambientada en el universo de Dulzura Destruida. Daniel Mendoza apareció originalmente en aquella novela, pero no es necesario haberla leído para comprender esta historia.