Polloenskate
Fragmento recuperado por el Maestre Horas, de la Ciudadela de Antigua. Año 283 después de la Conquista. Archivo menor, sección: Casas del Occidente.
Las cartas de Genna Hill se encontraron en una caja sin marcar, dentro de un armario que llevaba dos años cerrado.
No estaban escondidas. Estaban simplemente guardadas, con la discreción práctica de quien no oculta las cosas porque confía en que nadie las buscará. Si esa confianza fue un error de cálculo o una decisión deliberada de dejar un rastro, el compilador no ha podido determinarlo.
Durante veinte años, Genna Hill fue la inteligencia real detrás del gobierno de Lord Eddon Cynders, señor de una casa menor de las Tierras del Occidente. Ningún registro oficial lo reconoció. Ningún archivo de la Ciudadela la menciona entre los consejeros de la casa. Cuando Lord Eddon murió, su hijo la expulsó en una semana con la eficiencia de quien elimina algo que nunca debió estar donde estaba.
Lo que quedó fueron trece cartas.
En ellas no hay confesiones. No hay villanas ni heroínas. Hay una mujer que escribía para ser leída de cierta manera y que, en los márgenes, en las notas que nunca envió, en las frases que no terminó, escribió también para sí misma sin darse cuenta. El compilador ha hecho lo que podía con lo que encontró: anotar las irregularidades, formular hipótesis, admitir cuándo no sabe.
De la muerte de Genna Hill no hay registro en ningún archivo consultado.
Ese hecho, más que cualquier otro contenido en esta caja, es lo que ha determinado el tono de este trabajo.