Airinbabe
Zorra: Un insulto ruidoso y violento que la comunidad usaba como un escudo para tapar sus propios pecados, y que decidieron colgarle a una chica de diecisiete años que se negaba a agachar la cabeza ante ellos.
El verano llegó arrastrando una atmósfera sofocante, densa y peligrosa. El aire se sentía tan pesado que la tensión política y religiosa parecía a punto de estallar en cada esquina.
Sin embargo, en medio de ese calor asfixiante, tres amigos que estaban a punto de terminar la escuela se convirtieron en la única excepción. Tres chicos atrapados por la misma anomalía, profundamente interesados en la única joven que caminaba entre el desprecio público desafiando el insulto que le habían impuesto.
Satoru, el heredero rico atrapado entre el orgullo de su apellido y unas ganas enfermas de encerrarla en una jaula de oro; Suguru, el seminarista del altar que la deseaba tanto en secreto como la castigaba psicológicamente frente a los demás para salvar su propia fe; y Kento, el observador silencioso que no quería cambiarla, sino ser el único refugio capaz de sacarla con vida de ese infierno.