Temonnie
Donghwa nunca pensó que mirar a su l íder pudiera volverse algo tan complicado.
Al principio fue respeto.
Después, admiración.
Y sin darse cuenta, algo más... algo que todavía no sabe cómo nombrar.
Kyehoon siempre está ahí: firme, seguro, imposible de ignorar.
Y Donghwa solo observa, atrapado entre lo que siente y lo que cree que debería sentir.
Hay pensamientos que aparecen sin permiso.
Ideas que no debería tener.
Sensaciones que intenta ignorar, pero vuelven cada vez que lo tiene cerca.
Porque para Donghwa, esto no debería estar pasando.
No debería sentirse así.
No debería mirarlo así.
No debería existir entre ellos ese tipo de tensión.
Y aun así... existe.