Legiones قصص

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3 قصص

  • La historia de un mago? بقلم Eidorian2011
    Eidorian2011
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      فصول 2
    La historia de un chico que al suicidarse le pasan cosas que provocara que se involucre en cosas que antes creia que eran puras fantasias.
  • Historias de un mundo olvidado بقلم Quetzal-Vargas
    Quetzal-Vargas
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      مقروء 189
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      فصول 44
    Creemos conocer la historia del mundo que habitamos; pues bueno, me temo decirles que no es así. Recientemente he descubierto un fragmento de nuestra historia que jamás imaginamos que pudiera ser real; tal vez cometa un grave delito por revelar esta clase de información, pero no me importa, este conocimiento no debe quedarse sólo en mi memoria, ni mucho menos en los archivos clasificados del gobierno. No, esto lo tienen que saber todos, pues conociendo este fragmento de nuestro pasado, tal vez descubramos la explicación tras la extraña realidad de nuestra actualidad...
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  • El Conquistador de La Reina. بقلم andreykeller33
    andreykeller33
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      مقروء 7
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      فصول 1
    Yo estuve allí. Yo vi al águila de Roma extender sus alas sobre el mundo. Vi murallas que habían permanecido en pie durante siglos desplomarse ante nuestras legiones. Vi reyes abandonar sus tronos. Vi imperios abrir sus puertas para evitar la ruina. Marchamos sobre montañas donde ningún ejército había osado poner un pie. Cruzamos desiertos capaces de devorar naciones enteras. Atravesamos mares embravecidos y regresamos victoriosos una y otra vez. Y siempre al frente de nosotros estaba él. Nuestro general. El hombre cuya espada había decidido el destino de más reinos de los que un cronista podría recordar. Allí donde aparecía su estandarte, la guerra ya estaba resuelta. Allí donde resonaba su nombre, los gobernantes debatían si rendirse o perecer. Los vencidos no desaparecían. Se unían a nosotros. Cada batalla aumentaba nuestras filas. Cada victoria fortalecía nuestro imperio. Cada enemigo derrotado terminaba marchando bajo la sombra del águila. Fuimos diez mil. Luego cincuenta mil. Luego cien mil. Hasta que los senderos del mundo parecían demasiado estrechas para contener el avance de nuestras legiones. En aquellos días, los hombres pronunciaban su nombre con el mismo respeto que reservaban para los dioses. Y nosotros, los que luchábamos a su lado, llegamos a creer que era imposible derrotarlo. Llegamos a creer que Roma había engendrado al guerrero definitivo. Llegamos a creer que la propia gloria había tomado forma humana y marchaba entre nosotros. Creíamos que era invencible. Creíamos que los dioses mismos habían nacido para contemplar su gloria. Estábamos equivocados. Porque más allá de los desiertos y las montañas, donde el sol teñía de oro las tierras de Persia, nos esperaba una reina. Una reina que no temía a Roma. Una reina que no se inclinó ante el conquistador. Una reina que consiguió lo que nadie antes había logrado. Derrotarlo.