I_Am_Moon_Child
Este diario pertenece a alguien que se mudó a la Luna a los nueve años, cuando la Tierra se volvió un lugar demasiado peligroso para quedarse. A los doce, aprendió a leer los silencios de los adultos; a los quince, aprendió a sostener sus ruinas. Ahora, con casi veinte, es un coleccionista de cosas rotas: canciones que nadie escucha, tazas de café olvidadas y dibujos que solo la ansiedad comprende.
No es un libro de autoayuda, es un mapa de supervivencia para los que sueñan despiertos porque el pasado les quitó el sueño. Es la prueba de que se puede tener el alma de un artista y el cuerpo de un soldado, y que, a veces, vivir en las nubes es la única forma de no hundirse en el barro.