ReporteCultivo
Matías Imperiale camina entre surcos con la convicción de quien conoce cada raíz. Agro Sustentable nació como un proyecto para producir bioinsumos y se convirtió en un modelo de innovación agrícola. En un contexto donde muchos productores todavía dudan del cambio, Imperiale sostiene que la tecnología y la naturaleza no solo pueden convivir, sino potenciarse. BIOINSECT y BIOFERT no son solo productos: son decisiones. Aplicados con drones y controlados con inteligencia artificial, permiten una agricultura más precisa y respetuosa.
El cultivo del pepino refleja esta transformación. Desde la selección de plántulas hasta la gestión del equilibrio floral, cada detalle cuenta. Las flores femeninas deben predominar para lograr frutos consistentes. Las plántulas sanas, libres de enfermedades, y los biofertilizantes bien preparados son el punto de partida. BIOFERT se mezcla con agua de pH 6,5, se aplica en condiciones climáticas adecuadas y fortalece la planta para enfrentar el estrés del trasplante. No hay margen para el azar, todo se calcula y se adapta.
En paralelo, los productores más pequeños siguen apostando por compost casero, cenizas o cáscaras de arroz. Estas prácticas tienen costos bajos y resultados valiosos, aunque no siempre libres de dificultades. Las raíces pueden dañarse, el estrés puede afectar el crecimiento, pero la conciencia crece. La agricultura que viene no niega el pasado: lo transforma. Imperiale lo sabe. Cada productor que decide dejar los químicos atrás representa un paso firme hacia un campo más sano, más sabio y más conectado con la vida que lo sostiene.