Talia_Greey
Dos corazones rotos.
Un solo sofá.
Un pacto para proteger su corazón.
¿Quién dijo que los compañeros de piso no servían para nada más que para pagar el alquiler?
Vera siempre soñó con vivir un romance de novela... pero se olvidó de que las buenas historias empiezan con un desastre. La suya comenzó con un corazón roto, una mudanza compartida y muchos tuppers de helado.
Por cosas del destino (o del algoritmo del piso compartido), su compañero de piso, Eric, también acaba de salir de una relación. Dolidos pero decididos a no caer en el drama, hacen un pacto: cero sentimientos, máximo apoyo emocional, y bajo ningún concepto besarse por accidente.
Pero la vida, esa guionista con humor retorcido, tiene otros planes. Y mientras Vera intenta mantener su corazón en modo avión, descubre que el problema no es enamorarse... es hacerlo del chico que duerme a una pared de distancia.
Porque tal vez la vida no imita a las novelas... tal vez las novelas se quedan cortas.