Banetud187
En el mundo Pokémon, los lazos entre entrenador y criatura son sagrados, forjados en confianza, respeto y sacrificio mutuo.
Pero no todos los corazones entienden esa verdad.
M, un joven de Pueblo Paleta, solo sueña con una cosa: ser Campeón de la Liga Pokémon, sin importar el costo.
En su mente, la derrota no es su culpa, sino del débil que lo acompaña.
Pero su arrogancia no pasa desapercibida.
Desde las alturas del cosmos, Arceus, el Creador, observa con pesar la crueldad del muchacho.
Y dicta su sentencia:
"Tu vida quedará ligada a las de tus Pokémon.
Cada uno será una llama que sostiene tu corazón.
Si caen, tú caerás con ellos."
Desde ese día, M vive bajo la Maldición del Nuzlocke:
1. si pierde un combate, su corazón se detendrá;
2. si un Pokémon suyo se debilita, morirá para siempre;
3. debe poner nombres a sus pokemon
4. solo puede atrapar 1 pokemon por ruta
Para romper el castigo, debe alcanzar lo que tanto deseaba: ganar la Liga Pokémon.
¿Podrá vencer al destino y redimirse ante los ojos del dios que lo maldijo?