Angela179215
por Ange
Había una vez una niña que estaba atrapada en un castillo. No tenía amigos y era muy solitaria.
Hasta que un día llegó un niño que se acercó a ella. La niña estaba muy feliz, pero su madre no lo permitió.
La niña odiaba a su madre. A su madre le gustaban mucho las mariposas, y por eso la niña empezó a matarlas.
Un día mató una mariposa enfrente del niño. El niño salió corriendo.
La niña le gritó:
-¡Cobarde!
Pero el niño no se rindió y volvió al oscuro castillo.
La niña del castillo oscuro estaba parada allí, con su pelo negro y largo y su cara blanca. El niño estaba frente a ella con flores en la mano.
La niña salió muy feliz al verlo, pero su malvada madre no se lo permitió.
Entonces la niña salió, tiró las flores al suelo, las pisó y le dijo:
-¡Lárgate!
El niño le gritó:
-¡Tú eres una lata vacía! ¡No sientes nada! ¡No tienes sentimientos!
La niña se fue a su habitación y empezó a llorar por culpa de su madre.
Desde ese día siempre se consideró una lata vacía, sin sentimientos.
Y cada vez que se levantaba, recordaba esas palabras.
Fin.