Franceip
¿Egoismo o simple inocencia?
¿Empatia o simplemente aplacar la pequeña voz de la culpa?
Lo siento.
Pero, ¿Realmente? No, no lo creo.
Perdón. No, detente.
¿Me perdonas? No, no lo hagas, porque no siquiera tu lo haz hecho aún.
Tan humano, tan inocente, tan doloroso.
Y de nuevo, volveremos aqui; perdón.
Siempre reencontrandonos, siempre reencontrandonos en tal mentira, dulce fantasia.
Cuento de hadas no apto para la niñez.
Juego no permitido si eres como yo, que las tiene siempre de perder.