allegrora
No sé si no estoy perdiendo la cabeza.
Es muy probable.
Hoy ya no sé distinguir lo verdadero de lo falso. Ya no sé qué es real.
¿Y qué hago con eso?
Escribo mis sueños. Los comparto. Así es como se teje la humanidad, después de todo. Compartimos cosas, nuestro dinero, nuestras cosas, nuestros viajes, nuestras historias.
Y yo, hago magia con ello.