luciernagagris
Existen islas a las que no se llega en barco. Islas construidas con el sonido de voces que nadie más oye, y habitadas por sombras que solo unos ojos pueden ver. El mundo las llama psicosis. Para sus habitantes, es simplemente su verdad.
La soledad en esas islas es absoluta. Hasta que, a veces, se enciende una luz en otra costa lejana. Una luz que parpadea en el mismo código.
Esta es la historia de dos faros encontrándose en la niebla.