lenamartinezwriter
Solo con el primer amor se es consciente de cuanto se puede llegar a querer a una
persona; tanto así que cuesta dejarle marchar cuando se cree que no hay más que
dar porque dudamos que podamos sentir lo mismo por alguien más, en algún
tiempo. También porque hemos aprendido involuntariamente a ver solo a ese chico
y a guardarlo en lo más íntimo de nosotras...para quererle siempre y que nunca se
vaya.
Lamentablemente cuando se es joven con pasión por el descubrimiento, las
relaciones acaban, y aunque se espere una segunda parte de dicho amor en un
futuro en el que tal vez ya se sepa valorar tal sentimiento; hay un alma rota por tal
ruptura. Un alma que no superará en pocos meses el que te hayas ido, ni olvidará
el cómo sonaba tu risa, o ese brillo en tu mirada cuando algo te causaba emoción.
Hay un alma que por siempre continuará queriendo...aunque acepte que es parte
de un pasado que no deberá volver, porque el que uno de los dos decida callar, ya
es motivo suficiente para saber que no hay regreso.
Y al final, acabas dándote cuenta que se trata de solo eso...de tu primer amor.
Y nada más.