JD2002_
Daniel nunca supo exactamente qué quería ser.
Mientras otros imaginaban carreras, futuros y caminos perfectamente trazados, él solo tenía una respuesta simple: quería ser feliz, vivir tranquilo y aprender a sonreírle a la vida incluso después de los días difíciles.
Entre canciones, ciudades, recuerdos, amores, pérdidas y nuevas versiones de sí mismo, Daniel intentará entender algo que todos aprendemos tarde o temprano: los hogares no siempre son lugares. A veces son personas. A veces son etapas. A veces son canciones.
Y a veces, después de perderlos, uno debe aprender a construir uno dentro de sí mismo.