Este escrito se lo dedico a todas aquellas mujeres que alguna vez gritaron las injusticias en silencio. Tal vez no sea una historia, pero es una reivindicación hacia todas las injusticias que las mujeres han soportado alguna vez por el simple hecho de serlo y ser consideradas inferiores por ello. Espero que os guste.
Esto no es un poemario,
Son unos sentimientos,
Plasmados en papel,
Con la tinta de mis venas
Y las plumas de mis dedos.
Esto no es un poemario,
Es un corazón abierto.
Mujer, es hora de que te levantes y te mires al espejo. Eres mucho más de lo que crees, no permitas que prejuicios retrógradas obstaculicen tu felicidad.