honey-pieq-q
Hizashi Yamada es una superestrella. Con su voz llena estadios, con su energía conquista al mundo, y con su carisma mantiene a millones de fans atentos a cada paso que da. Pero lo que nadie sabe es que, detrás de las luces y los gritos, hay un vacío que ningún éxito ha logrado llenar.
Ese vacío empieza a cerrarse el día que conoce a Shota Aizawa, un hombre que no sabe -ni le importa- quién es Hizashi en el escenario. Profesor, directo, algo arisco y ajeno al espectáculo, Aizawa se convierte en el único que ve a Hizashi como lo que realmente es... no como la imagen que vende.
El flechazo es inmediato, aunque el camino es largo. Se necesitan tiempo, encuentros accidentales, conversaciones profundas y heridas compartidas para que finalmente se entreguen el uno al otro.
Pero el amor con una figura pública no es fácil. Rumores, presión, miedo a ser descubiertos... y la constante sensación de que todo podría desmoronarse en cualquier momento. Y se desmorona. La relación termina. Y Hizashi, roto, hace lo único que sabe: convertir su dolor en música.
Un álbum entero. Letras que sangran. Emociones que no puede decir en voz alta, pero que canta en cada escenario con el corazón expuesto.
El disco se vuelve un fenómeno, pero también despierta sospechas. ¿A quién están dedicadas esas canciones tan íntimas? ¿Por qué no se le ha visto con nadie desde entonces?
Años después, cuando las cámaras ya no los persiguen tanto, Hizashi y Aizawa se reencuentran. Dos personas diferentes, marcadas por lo que fueron... y por lo que aún podrían ser.
Porque hay amores que no mueren. Solo esperan el momento correcto para renacer.