pepeterraza
En los Llanos Venezolanos, el viento aún susurra una historia olvidada por el propio tiempo. El padre de un joven, acabó matando a su esposa, enfurecido por la falsa creencia de la infidelidad. El muchacho joven que recién regresaba del trabajador, fue contagiado por la ira. Destripó a su propio padre en un acto de venganza. Su abuelo paterno, al descubrir la atrocidad, le castigo con latigazos, para después lavar sus heridas con aguardiente. Soltó al joven, mientras era perseguido por perros, maldiciéndolo por la eternidad.