ReporteCultivo
Los principales factores ambientales que influyen sobre la tasa respiratoria de los productos cosechados son la temperatura y las concentraciones de oxígeno y dióxido de carbono en la atmósfera de almacenamiento. Los tejidos vegetales vivos mantienen sus funciones normales dentro de un margen limitado de temperaturas, y al elevarse la temperatura aumenta la respiración, especialmente entre los 5° y los 20° C. Las temperaturas mínimas toleradas permiten demorar el aumento climatérico y reducir el punto máximo de la actividad respiratoria.
Las concentraciones de oxígeno y dióxido de carbono influyen directamente sobre la respiración aerobia, donde se absorbe oxígeno y se libera dióxido de carbono. La reducción del oxígeno o el aumento del dióxido de carbono disminuyen la respiración, aunque niveles extremos pueden generar procesos anaeróbicos y provocar alteraciones en los tejidos. El control de la ventilación y de la atmósfera permite regular la actividad respiratoria dentro de límites favorables.
El etileno es una sustancia que se forma durante la maduración de las frutas y ejerce una influencia notable sobre la respiración. Este hidrocarburo acelera la actividad metabólica, adelanta el climaterio y modifica la coloración y otros procesos asociados a la maduración. Su efecto puede observarse incluso en bajas concentraciones, aunque disminuye cuando las temperaturas de almacenamiento son reducidas.