cementerea17
En el corazón de la Fórmula 1, donde la velocidad es religión y el rojo no es solo un color sino una herencia, llega alguien que no cree en ninguno de los dos.
Sienna De Luca es italiana, recién graduada en psicología con especialización en alto rendimiento deportivo. Hija de un antiguo ingeniero de Maranello, creció rodeada de herramientas, olor a gasolina y conversaciones que siempre parecían más importantes que ella. Mientras su familia veneraba a Scuderia Ferrari como si fuera un miembro más del hogar, Sienna aprendió a odiar todo lo que tuviera que ver con motores.
No le interesaban los coches.
No le emocionaban las carreras.
Y jamás entendió por qué en Italia amar a Ferrari era casi una obligación moral.
Huérfana de madre desde pequeña y siendo la menor de la familia, siempre fue "la sensible", "la que no entiende", "la que eligió algo distinto".
Eligió la mente sobre la máquina.
El rendimiento humano sobre la ingeniería.
Pero cuando un antiguo contacto de su padre en Maranello le ofrece un puesto dentro del equipo como psicóloga deportiva, Sienna acepta. No por pasión. No por tradición.
Sino porque es su oportunidad de independizarse, de dejar de estar a la sombra de su apellido y de demostrar que no necesita heredar un lugar... puede construirlo.
Lo que no esperaba era convertirse en el punto de equilibrio -y ruptura- entre dos de los hombres más observados del paddock:
Charles Leclerc y Carlos Sainz Jr..
Uno emocional, impulsivo, vulnerable bajo el casco.
El otro estratégico, contenido, peligrosamente consciente de todo lo que ocurre a su alrededor.
Sienna no entiende de motores, pero entiende de fracturas invisibles.
Y pronto descubre que en la Fórmula 1 las verdaderas líneas rojas no están en la pista... sino en los límites que jamás deberían cruzarse.
Porque en un mundo donde todo se mide en milésimas, una decisión equivocada puede costarle la carrera a un piloto.
Y la reputación a ella.