sallyfaxes
Mis ojos brillaron con un destello casi involuntario al encontrarme con los suyos, tan celestes como un cielo despejado. Su largo cabello de un azul pálido caía sobre su rostro, ocultando parcialmente aquella prótesis blanca que reemplazaba su rostro palido . A un costado, una pequeña grieta rosada atravesaba la superficie, como una imperfección delicada al costado de la protesis que, a primera vista, parecía perfecto.
Era hermosa.
O, al menos, eso fue lo primero que pensé.
Porque cuanto más la observaba, más familiar se volvía aquel rostro. Y entonces lo comprendí.
La belleza se desvaneció de mis ojos para dejar paso a algo mucho más pesado: el recuerdo.
El era alguien a quien yo había lastimado y quizá no solo una vez,quizá lo había hecho demasiado
Soy un estupido Sal...