kenneth_romero
Es una historia sobre los recuerdos que el tiempo no borra, solo aprende a mirar con más calma. Entre atardeceres tibios, lluvias suaves y veranos que dejaron huellas imposibles de repetir, este texto retrata el amor que quiso quedarse incluso cuando la otra persona aún no sabía cómo recibirlo. No habla de volver, sino de comprender que algunas personas llegan a nuestra vida para enseñarnos la diferencia entre intensidad y amor verdadero. Porque hay nombres que, aunque el corazón ya aprendió a soltar, ciertas estaciones todavía se niegan a olvidar.