BilitaMpash_
En Vaentor, la fe no se profesa: se hereda. Bajo la mirada de dos Dioses -uno de sol, uno de luna- los recién nacidos son marcados y sentenciados a un destino que nunca eligieron. Excepto ella.
Kana nació entre ambos mundos, condenada a servir en silencio. Nyra nació bendecida, dispuesta a servir con fe absoluta. Kaeron nació para heredar el liderazgo de su familia, pero ha empezado a dudar de todo lo que le enseñaron a creer.
Tres destinos. Una fe que empieza a resquebrajarse.