CiscoFA
Samuel sigue vivo.
Eso no significa que esté viviendo.
Desde que perdió a Lucía, responde mensajes, va al trabajo, dice que está bien y aprende a convivir con una casa que todavía parece esperarla.
La gente le habla de tiempo, de aceptación, de seguir adelante.
Pero nadie le explica qué se hace con el amor cuando ya no tiene dónde ir.
Ni qué se hace con Dios cuando uno le habla... y no contesta.