María Fernández Acuña... La mujer más exitosa de México, ella tenía el principio de que las lágrimas solo eran para los débiles, su belleza e inteligencia era una parte fundamental en el logro de todos sus Éxitos, una mujer segura, era tan inteligente que solía ser difícil entablar conversación con ella, ella se aburría un poco al no encontrar a un interlocutor a su altura, su empresa de turismo era la más exitosa de México, tenía una gran fortuna, una muy extensa con ella podía mantener a sus próximas generaciones, si quería algo lo conseguía al precio que sea, con manipulación, Chantaje, acosta de la libertad si era Necesario, Calculaba cada uno de sus movimientos, era divertido para ella siempre estar a uno o dos pasos de los demás... Guardaba Rencor a Esteban San Román, para ella la había traicionado, pero fue todo un mal entendido, separándolos..., para ella, él no se merecía ni la más mínima piedad por lo que hizo, no confió en ella y jugo con los intereses de su familia; nadie podía enamorar aquella mujer tan exigente, porque en su corazón, en lo más profundo, solo amaba Esteban, no podría doblegarse a esos sentimientos, pero en el fondo estaba tranquila, él era el único que la conocía a la perfección nadie más, solo él podría conocerla porque eran completamente parecidos, estaban cortados con la misma tijera, eran dos ases en el mundo de los negocios, Guapo, Calculador, y conseguía todo lo que quería... los unía el Rencor y el amor a la Vez... Eran completamente.... SIMILARES.... Compartían su amor por la escritura... era una especie de desahogo escribir todo lo que les pasaba, debido a su desconfianza por la gente... dicen que polos opuestos se atraen, ¿pero que pasa si son totalmente equivalentes o parecidos? Parecidos... completamente similares en todos los sentidos.... Pero el amor que los une siempre será indestructible....
Victoriano Santos era un reconocido hacendado y empresario de productos lácteos, en sus 33 años estaba casado con una dulce y joven muchacha. Una boda que su padre habían organizado siendo tan solo un muchacho. Victoriano había aceptado la exigencia de su padre, quien en su lecho de muerte le había encomendado cuidar de sus hermanas menores y de la hija de su mejor amigo; de no hacerlo Victoriano no podría heredar las tierras que tanto amaba. Victoriano vivió alejado de la mujer que por derecho era su esposa, pero después de cuatro años sin verla, fue golpeado con la realidad... ella se había convertido en una hermosa mujer, pero ella no lo necesitaba más.
Inés Huerta se había visto obligada a casarse cuando solo tenía 17 años, su padre había perdido casi toda su fortuna en juegos de azar, por lo que la seguridad y el futuro de Inés y su hermano Emiliano estaban en manos de la realización de ese matrimonio, con nada menos que Victoriano Santos. Ahora era una mujer, atada legal y moralmente a un hombre que la había abandonado, un hombre que desafortunadamente vivía en sus pensamientos día a día, pero que estaba muy lejos de ella. El divorcio era la opción mas sana, ya no lo necesitaba... o eso pensaba ella.
Ambos tendrán que tomar la decisión de continuar con esa fachada de matrimonio, seguir cada uno su vida lejos del otro, o descubrir si existe alguna esperanza para ellos.