Por esos momentos en que la ansiedad y la depresión atacan y te demuestran cuán miserable puede sentirse un alma sin saber a dónde o a quién acudir para pedir la maldita redención.
La vida te marca, en el momento menos pensado ocurre aquello que no esperabas y tampoco crees haber estado preparado para afrontar eso, es ahi donde comenzamos a formarnos, porque somos un rejunte de momentos que nos marcan, ya se para bien, ya sea para mal