Mamu era una de esas niñas raras del salón que eran tan calladas, tenía amigas feas, y olía a viejito, no obstante le gustaba la putería, un día, un nuevo alumno entro a clases, su nombre; Brandon. Un chico típico y corriente, que logra poner a Mamu deleitada.
Su relación va más allá que una simple amistad, pues Mamu decide contarle un secreto oscuro, uno que marcará su amistad para siempre, sin embargo Mamu no es la única con secretos, pues debajo de esa cara de wichol Brandon esconde sus propios demonios.