-Por favor...- dije llorando, no soportaba ya los golpes
-CALLATE ANORÉXICA DE MIERDA- dijo dándome una patada en las costillas.
-Para...- dije sin fuerzas ya no aguanto más todos los golpes, son demasiado fuertes.
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-Mi pequeña, como te ha ido el día- dijo con voz dulce y plantando un tierno beso en la comisura de mis labios
-Hola peque -dije rodeando su cuello con mis manos suavemente y correspondiendo el beso - bien - mentí- ¿y a ti?
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—¡Quieres que deje de sufrir!..¡Deja de hacerme sufrir!—le grite fuertemente, mis manos temblaban.
—¡Entonces sigue sufriendo!—me grito de vuelta.
“Vamos si dejaras de sufrir,solamente deja que pase”.
—¡Te odio!..¡ojala que tu madre haya pensado en abortarte,pero no lo hizo por compasión!—agarro fuertemente mi mano,dolía demasiado.
—¡Calla!..—golpeo mi mejilla,lágrimas querían salir pero no lo haría.—..¡sufre la consecuencia!—susurro en mis labios,los beso cortante mente y se largo.