
Pensé que lo de frotar la lámpara y obtener los tres deseo de un genio eran cosas absurdas, osea, era imposible que algo así ocurriese en la realidad.Pero yo núnca me imaginé que si apretaba el botón de ese maldito reloj, ella, me arruinaría la vida. ¿Lo mejor que me pudo haber pasado? Para nada.All Rights Reserved