Su rutinario viaje de redención había llegado a su fin. Esta vez su viaje ya no era solo. Aquella pelirosa de ojos verdes se había convertido en su acompañante y si en un principio había tenido dudas, ahora no se arrepentía ni un segundo en haberla traído con él.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
El tiempo cura las heridas pero no el recuerdo del pasado.
Sus ojos dorados, intensos, me analizaban como si no me reconocieran. Pero no. El había cambiado y ha regresado cuando pensé que por fin lo había superado.